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miércoles, 5 de septiembre de 2018

La juventud del PRO debate hacer un gran acto para apoyar a Macri

"No seamos La Cámpora", dicen los que se oponen. Proponen un 
retiro espiritual para contener a la tropa.
La juventud del PRO debate hacer un gran acto para apoyar a Macri

La juventud de Cambiemos debate si hacer un gran acto el 15 de 
septiembre para apoyar a Mauricio Macri, en medio de la crisis que
 atraviesa el Gobierno nacional.
La propuesta quedó plasmada este martes a la mañana en una
 cumbre de referentes y funcionarios sub-35 de carácter reservado, 
convocada por Piter Robledo y José Torello junior en la sede del
 PRO de Balcarce y Belgrano. A diferencia de otros encuentros, esta 
vez la ampliaron a sus aliados radicales y de la Coalición Cívica. 
Como supo LPO, hubo unas 30 personas, entre las que estuvieron 
dirigentes como Camila Crescimbeni, Vero Barbieri y Martín Cantera 
(presidentes de la juventud PRO Nacional, de Provincia y Ciudad) y 
diputados nacionales como Martín Maquieyra, Ezequiel Fernández
 Langan y Juan Manuel López.
"¿Cómo van a armar una reunión en horario laboral? Somos funcio
narios. Nosotros trabajamos", se quejó uno de los invitados, molesto 
por cómo fue planteado el encuentro, por las propuestas que
 surgieron y por el análisis que hicieron algunos de los referentes 
que -opinó- "minimizaron" la gravedad de la situación que 
atraviesa el país. 
La discusión arrancó porque Robledo y Torello plantearon la ne
cesidad de hacer un acto para salir a "bancar" al Presidente. Una
 demostración de fuerza típica de la política tradicional que no les 
gusta a muchos referentes de la juventud PRO. "Creemos que sería
 mejor hacer algo más acorde a nuestra identidad", dijo uno de los
 más cautos para empezar a abrir la discusión.
Mientras Robledo se imaginaba un acto para unas 10 mil personas
 en el anfiteatro de Quilmes, del otro lado le respondían que debían

 enfocarse en "contener a la tropa" y que sería mejor organizar algo
 de carácter "cerrado". 
"Les encanta armar actos para poner a los ídolos ahí y que los chicos
 se saquen fotos. ¿Para qué vamos a hacer un acto si lo que necesita
mos es contenernos entre nosotros?", planteó horas más tarde uno
 de los referentes que participó de la reunión. En ese sentido, surgió
 la propuesta de armar "retiros espirituals" de juventud: una copia 
de los días de reflexión que acostumbraba tener Macri con su
 gabinete, pero monitoreado por los referentes de cada zona y 
ampliados a la militancia. 
Mientras "todos hablaban encima de todos" y se desviaba el debate,
 el quid de la cuestión apareció con el análisis que hizo Federico
 Morales, un funcionario muy cercano a Marcos Peña que comparte 
la visión del jefe de Gabinete. "Empezó a tirar cifras y números que 
-de mínima- nos resultan discutibles", dijo a este medio uno de los
 participantes que hoy mira con mayor distancia al funcionario más
 cercano a Macri. 
Morales dio algunos detalles de los monitoreos que hacen sobre el
 humor social y tras su discurso quedaron expuestas las diferencias 
que hoy atraviesa el Gobierno entre el sector de Peña y el ala política
 de Emilio Monzó, que se reflejan también en los sectores de la juventud.
Algunos de los presentes coincidieron en que el funcionario de Peña
 habló sobre un ánimo "muy por encima" del que sienten los
 militantes del PRO. "Nos explicaba cómo recuperar votos de la 
clase media, siguiendo la línea de optimismo que propone Marcos, 
en la que parece que no estamos en crisis. Hoy tenemos que salir a 
contener el clima social, no a recuperar votos", replicaron desde el
 otro grupo. 
Otro de los presentes, más cercano al grupo de Peña, dio una versión
 distinta: "Fede los mandó a laburar y a algunos eso no les gusta. Les
 pidió que como equipo nacional se concentren en los lugares donde
 hay más votantes, eso fue lo que dijo". 


"Al final no sabemos si hay acto o no. Nadie entendió nada", 
concluyó un funcionario consultado por LPO. 
Concejal destituído irá a la Corte y augura ruptura en Cambiemos: 
"Lo sentí como una traición"
Martín Céspedes, el edil radical removido de su cargo, apelará ante
 la Corte y denunciará a dos concejalas peronistas por ocultar infor
mación. Asegura que el acto fue ilegal porque cuando gestionó 
obras no estaba en ejercicio de su cargo. Acusó al intendente 
Echarren de vanidad por no salir en la foto y anticipó una ruptura
 en el seno de Cambiemos.
Concejal destituído irá a la Corte y augura ruptura en Cambiemos:
"Cuando se formó la Comisión Investigadora sabía que el final iba 
a ser este". La frase del destituido concejal de Castelli, Martín
 Céspedes (Cambiemos) pone en evidencia que no lo sorprendió 
la votación del Concejo Deliberante, que lo removió por "actitudes
 reñidas con la ética" al gestionar dos puentes en su propiedad.

El radical aseguró a La Tecla.info que preparó su defensa "porque

 como cualquier cosa injusta tiene la posibilidad de reverse y de
 recurrir", explicando que "lamentablemente me veo en esta situa
ción porque, cuando se conforma la Comisión Investigadora, un
 concejal de mi bloque le da un voto que era indispensable (Igna
cio Forte, del PRO), porque si no no tenían los 7 votos. Lo sentí 
como una traición, porque lo habíamos conversado y le había 
explicado que esta situación iba a terminar así. Él insistió en que
 había que crear la comisión, pero le repetí que si él creía que yo
 iba a salir inocente para qué se creaba. Tanto que cuando se votó
 mi destitución él votó en contra, y ahí ya no necesitaban 7 manos
 sino 6 porque yo estaba inhabilitado para votar".

"Yo expliqué y demostré la falsedad de los hechos que se me

 atribuían, que son todas cosas inventadas, sesgadas, segmenta
das. Por eso irá a la Corte para revertir esto, y quienes crean lo 
contrario tendrá que ir a la Justicia a decir algo distinto", dijo,
 manifestando que "la destitución carece de validez ya que en el 
artículo 1 del decreto que forma la Comisión Investigadora habla 
de sus responsabilidades "en el ejercicio de sus funciónes", que 
comenzó tras asumir el 10 de diciembre de 2017 como edil. Y los 
hechos de los que se lo acusan ocurrieron cuando no era concejal 
ni tenía cargo alguno", asegura.



Céspedes recordó que los puentes "se empezaron a arreglar en 

2018, pero yo en 2016 fui a empujar la gestión porque eran nece
sarios y estaban en los presupuestos de años anteriores". En 
ese mismo sentido, señaló que "el 25 de agosto de 2016 el inten
dente (Francisco) Echarren manda una carta a Hidráulica
 solicitando el arreglo de los puentes (Lynch y Cortejarena).Y
 ahora dicen que los puentes se hicieron porque yo me beneficio
. Si el intendente los estaba solicitando con urgencia, además de 
que estaban proyectados desde 2012".

El caudillo de la UCR castellense indicó que "esos puentes son

 fundamentales. En este invierno fue, en un momento, la única vía 
de conexión entre la ruta 11 y la ruta 2, la única por la que puede 
pasar maquinaria agrícola de ancho especial para no tener que
 dar una vuelta de 100 kilómetros por Esquina de Croto. La obra
 fue reclamada por muchos vecinos de la zona, que también se 
fueron a manifestar para que se haga la obra. Además, yo fui 
candidato a intendente en 2015 e hice campaña insistiendo con
 la construcción de esos puentes".

Al respecto, expresó que "muchos vecinos, incluido el intendente,

 reclamamos porque no estaba la obra como prioridad en 2016. 
Lo que pasa es que acá hay una cuestión de vanidad porque 
cuando se hacen el intendente me los carga a mí y él no puede
 estar en la foto".


Por otra parte, confirmó su decisión de accionar legalmente

 contra la exSecretaria de Producción y actual concejal Mariana 
Santoro, quien fue testigo de que el propio Echarren anunció la 
construcción de la obra en 2017. "Ella tenía esa información 
privilegiada, pero ahora se negó a brindarla y votó por mi 
destitución", acusó el exedil, anunciando que también denun
ciará a Azucena Traverso, presidenta del Concejo Deliberante,
 "que también recibió notas de la Sociedad Rural con los
 pedidos para avanzar con la obra y no los incorporó al expe
diente", comentó.

Consultado acerca de la posibilidad de ruptura en Cambiemos 

de Castelli aseguró: "A título personal te diría que sí, porque 
(los dirigentes del PRO) no han venido a dar ninguna explicación".

Tras la remoción de Céspedes, el HCD sesinará mañana para

 que pueda asumir su reemplazante, José Luis Iriarte, también 
del PRO.

"El peronismo, incluso el kirchnerismo, no le impidieron nada a Macri"

Alberto Fernández dialogó con Mañanas sin Filtro (Cadena Río 88,7) y
 cuestionó el discurso oficial que apunta a movidas desestabilizadoras
 desde sectores de la oposición. Además, señaló que “estamos en
 manos de un grupo de inconcientes”.
En conversación con Mañanas sin Filtro (Cadena Río 88,7), Alberto 
Fernández criticó con dureza a la gestión de Mauricio Macri, a quien
 calificó como un gran mentiroso. A su vez, cuestionó el relato oficial 
que asevera que la oposición busca realizar un golpe financiero y es
 el producto de la crisis que atraviesa el país.
“Este es un gobierno sumamente inoperante que lo único que sabe 
hacer es echar culpas sobre otros. Lo que pasa es resultado de su
 inoperancia”, sentenció el exjefe de Gabinete de Néstor Kirchner.
De esa manera, sentenció que “el peronismo, incluso Cristina y el
 kirchnerismo, no le impidieron hacer nada a Macri, hizo lo que quiso
. Esto es merito de su inoperancia, de un equipo patético”. En ese 
sentido, sostuvo que el discurso de Cambiemos “es un ensayo que
 elige el gobierno porque no puede explicar lo inútiles que son 
gobernando. Estamos en este lugar donde estamos solo por merito
 del Gobierno”.
“Estamos en manos de un grupo de inconcientes que no saben para
 donde correr”, agregó y remarcó que “el gobierno piensa que todo 
se soluciona comunicacionalmente, están diciendo `Macri habló
 quince minutos con Trump´, ¿qué cambia eso? ¿Trump va a ayuda?,
 dicen que habló bien de Macri y si, no va a sacar un comunicado 
diciendo que el presidente argentino es un inútil. La realidad es
 que fueron al Fondo y el FMI los mandó a hacer cola”.
En tanto, sostuvo que “Macri piensa que la política es el arte de 
hablar, que todos los problemas se resuelve con un discurso.
 Macri abre la boca y baja 10 por ciento las acciones de Argentina 
en el Mundo, sería mejor que se calle y haga. No supo hacer otra
 cosa que endeudarse”.
La Argentina que recibió Macri era el país más desendeudado del
 Mundo. Hizo este estrago con la cantidad de deuda que tomó”, 
disparó Fernández. En esa sintonía, volvió a apuntar contra el relato
 M y calificó al Presidente como “un gran mentiroso, dijo que saca
mos al país del riesgo de ser Venezuela y ahora nos parecemos a 
Venezuela”.
Por otra parte, se refirió a las lamentables declaraciones de Elisa 
Carrió, que aseguró que las crisis le generan adrenalina mientras
 asesinaban de un tiro en el pecho a un chico de 13 años que pedía
 comida en Chaco.
“Esa mujer no está bien, es una mujer a la que no se le puede dar
 poder. No se si está mal de la cabeza. Habla con estupida soltura”,
 manifestó Fernandez y consideró que “Carrió es un hecho lamenta
ble de la política, en cualquier lugar del Mundo sería una marginal
 de la política”.
Para finalizar, Fernández hizo mención a la situación del peronismo
 y el kirchnerismo ante el escenario de crisis. “Hay una disputa
 individual por candidaturas, inexorablemente la unidad va a ocurrir
, más tarde o más temprano”, manifestó.
“Durante los últimos años se dividió y hubo una ruptura de vínculos
 muy grandes, volver a recuperar confianza es una cosa compleja.
 Pero lo tenemos que hacer para la gente”, concluyó Alberto Fernán
dez.

Los une el espanto: más del 60% de los argentinos no votaría a Macri ni a Cristina

Un trabajo de Raúl Aragón muestra que el actual Presidente y la 
exmandataria crecen en voto negativo. La Gobernadora Vidal es
 menos rechazada que Macri (53,9%). En cuanto a la situación del 
país, más del 70 por ciento la ve entre difícil y terrible. Un 62 por
 ciento está preocupado y el 19% angustiado.
Los une el espanto: más del 60% de los argentinos no votaría a Macri ni a Cristina

La causa de los cuadernos de la corrupción para unos, el desbara
juste económico y social para otros, los motivos son muchos para que los principales líderes políticos argentinos evidencien un creciente rechazo por parte de grandes sectores de la población.
Una encuesta realizada por Raúl Aragón y Asociados muestra que tanto Mauricio Macri como Cristina Fernández de Kirchner no serían votados por más del 60% de los argentinos en las elecciones del año próximo.
En el caso del actual Presidente, el 65,8 por ciento no lo votaría para un segundo período; un 21% sí lo haría y el restante 13,3 por ciento No Sabe o No Contesta.

En el caso de la exmandataria, no la votaría el 60,5% contra un 26,5 por ciento que sí lo haría, mientras que el 13% no se define.
También se consultó sobre una posible candidatura de la actual gobernadora María Eugenia Vidal, quien no sería apoyada por el 53,9% de los encuestados. El 33,5% sí la votaría y no se define un 12,5 por ciento.



El trabajo de la consultora también inquirió sobre la situación actual del país. El 35,9% la describe como Mala/Malísima/Grave; el 26,1% como Cótica/Terrible/Espantosa/Desastrosa y otro 19,1 por ciento la ve Complicada o Difícil.

Además, el 5,6% la considera Regular/Ni bien ni mal; el 4,4% Angustiante o Incierta, mientras que el 4 por ciento la valora como Bien/Correcta/Corrigiendo lo anterior.

En cuanto a cómo siente la situación, el 62,2% dijo que le preocupa; el 19 por ciento que lo angustia; el 8,6% que lo asusta; el 3,2% que lo deja tranquilo y el 0,7% que lo hace feliz.

Acerca de la pobreza desde que gobierna Macri, el 52,4% de los encuestados opinó que Aumentó Mucho; el 18,3 que aumentó un poco y el 15,6% que sigue igual. Además, un 4 por ciento cree que disminuyó un poco y el 0,7% que disminuyó mucho.

También se preguntó sobre las probabilidades de que volvamos a tener una crisis como la de 2001, ante lo cual el 30,7% de los consultados opinó que es Bastante probable; el 20,4% que es totalmente probable; el 21,3% que es poco probable y el 19,3% nada probable.

Finalmente, consultados acerca de si algún conocido tuvo que tomar un préstamo para pagar los servicios, el 60,6% dijo que NO; el 30,9 por ciento que SÍ y el 8,6% no sabe o no contesta.

Marcos Peña, el poder real

El Jefe de Gabinete resistió la embestida interna y externa para que
 deje el cargo. Macri está decidido a no entregarlo y él se potencia
 aun en la debilidad, como si fuera el verdadero Presidente. El costo
 que paga Cambiemos.
Marcos Peña, el poder real
La peor semana del Gobierno hasta acá (nadie da dos centavos por 
que no haya peores) focalizó las miradas en el jefe de Gabinete, 
Marcos Peña, y en el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Pero
 la tempestad, que tiene mucho de económica y otro tanto de política,
 fue surfeada por ambos ministros. Los dos lograron conservar el
 puesto luego de un fin de semana donde las idas y vueltas sobre
 la conformación del nuevo gabinete dejaron en ridículo al Presidente.
Contra todos los pronósticos y todas las recomendaciones de la 

mesa chica, Mauricio Macri decidió que Peña siga siendo su mano
 derecha en el Ejecutivo. Si bien debió ceder a sus laderos Mario 
Quintana y Gustavo Lopetegui, el jefe de Gabinete continúa como 
el punto referencial del primer mandatario; tanto que hasta adentro
 de Cambiemos bromean ácidamente: “No es que Macri ratificó a 
Peña, Peña ratificó a Macri”, dijo ante La Tecla un dirigente
 bonarense del ala opuesta al peñismo.
Mientras el Presidente le pide a la población más esfuerzo y convo
ca a las demás fuerzas políticas a que lo ayuden, la interna carcome
 a Cambiemos y boicotea la búsqueda de confianza, que el Gobierno
 necesita como agua en el desierto. Casi nadie alcanza a comprender
 el capricho del titular del Ejecutivo nacional de sostener al ministro
 más cuestionado de los últimos meses. Con la reestructuración
 ministerial, ya casi no cabe el argumento de que Peña armó una 
estructura a su medida y, por eso, debe permanecer en el cargo.
María Eugenia Vidal está enojada y preocupada porque la caída de la
 imagen de Macri y la del Gobierno la arrastran. Horacio Rodríguez 
Larreta, también pide a gritos una rectificación del rumbo político, al
 intuir un mal final para la alianza gobernante. Emilio Monzó teje
 acuerdos con otros sectores, que quedan trabados porque para
 Peña, pactar con cuadros que llama “de la vieja política” es un
 pecado capital. Los tres advierten dificultades extremas para la
 reelección del Presidente, mientras afuera toma cada vez más 
relevancia la teoría de un 2019 sin Macri, pero también sin Cristina
 Fernández.
Desde la Provincia, la Ciudad y el Congreso vieron con preocupa

ción los dimes y diretes de un fin de semana cargado de reuniones, 
donde la conclusión fue una reducción de ministerios pero sin
 cambios de nombres. El refresh esperado se fue en ambages sin 
concreciones. “Si hasta los radicales le dicen que no a Macri, 
cómo pretendemos enderezar esto”, reflexionó un diputado del 
PRO que reporta a la provincia de Buenos Aires.
“Como De la Rúa tenía el grupo ‘Sushi’, Macri tiene el grupo ‘yo

 si’: ‘yo sigo, yo sigo’”, agregó otro legislador bonaerense. Desde
 las febriles reuniones de Olivos salían versiones de cambios
 significativos. Hasta llegó a confirmarse desde alguna fuente
 encumbrada la llegada de Alfonso Prat Gay a Cancillería, mientras
 algunos empezaban a descartar la promocionada vuelta de Carlos 
Melconian al Ejecutivo. Sin embargo, esos dos enemigos de Peña 
no entraron en la grilla anunciada el lunes.

Aún en los momentos de mayor debilidad, y a pesar de haber 

perdido parte del control férreo de los ministerios, el jefe de 
Gabinete conservó mucho más que su lugar. Se achicó donde
 él quería y se cerró la posibilidad del regreso de algunos que
 se fueron enemistados con él.
“Por no echar a Peña, el país se quedó sin Ministerio de Trabajo,

 de Salud y de Ciencia”, escribió en su cuenta de Twitter la 
socióloga Alcira Argumedo. Es el sentimiento de muchos en la
 política, incluso de muchos de Cambiemos.
“Acá había que buscar un consenso político en serio, que Macri 

llamara a Larreta, Vidal y Monzó y les dijera que le traigan un
 gabinete completo. Ellos son los que tienen la capacidad de ir a
 hablar con los gobernadores peronistas para que se sumen a la 
salida de la crisis; aunque para eso, quizá también se necesitaba
 la certeza de que Macri se corriera en 2019 y quedara el juego 
abierto”, reflexionó un dirigente con vínculos en la Cámara de 
Diputados de la Nación.
Hacia delante
La volatilidad, o la turbulencia, como gustan llamar a la crisis

 financiera y social desde Balcarce 50, tiene su fuerte impacto en 
el día a día de la política, y el horizonte electoral no está ajeno a 
sentir los golpes. Si bien queda mucho camino por desandar hasta 
las elecciones de 2019, la campaña ya empezó y nadie quiere dejar
 nada librado al azar. Por ello, las estrategias de la política buscan
 ser el salvavidas que resguarde a Cambiemos, o a parte de Cambie
mos, ante el peligro inminente de hundirse en un mercado hostil.

Desde el ala política del PRO alejada de Peña empiezan a

 considerar que el fin de la alianza gobernante es directamente 
proporcional al desarrollo de la crisis. “Cambiemos se va a 
disolver dentro de lo nuevo, le va a pasar lo que le pasó al Frepaso
, porque estos cambios son maquillaje. En tres meses volvemos a 
tener el mismo problema político”, desgranó un armador 
provincial del espacio.
En ese sentido, la provincia de Buenos Aires, donde se libra la

 madre de todas las batallas electorales, comenzó a ser la
 protagonista de reuniones para buscar la alternativa. Vale
 recordar que hasta las propias encuestas que se manejaban en
 la Casa Rosada en pleno auge de la causa de los cuadernos K
 marcaban un escenario más que complejo para Mauricio Macri,
 y hasta lo consideraban perdedor en una eventual segunda
 vuelta con Cristina Fernández de Kirchner. La situación empeoró
 con el andar descontrolado del dólar.
El deterioro del Presidente comenzó a impactar en María Eugenia

 Vidal, quien hasta julio manejaba la mejor imagen del país y con
 el paso de los días llegó a sufrir el descenso, para alcanzar un
 promedio mayor de rechazo entre la percepción positiva y la negativa.

En Cambiemos, la línea política sabe que no puede permitirse que

 la Gobernadora siga en descenso, y apuestan a que se mantenga
 como la gran electora del espacio. Pero los errores de Nación la 
siguen complicando. Es por ello que la estrategia, para algunos, 
debe tener un giro drástico.
iempre con la pata política rebelde de Cambiemos, liderada por

 Emilio Monzó y su alfil, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio,
 al frente de las estrategias que buscan una salida política para
 la crisis, se comenzó a pergeñar el futuro.
Puertas adentro aseguran que desde el final del primer trimestre

 comenzó a caer la credibilidad de la gestión nacional. En ese
 sentido destacan que el marketing y las estrategias comunicacio
nales no tuvieron el impacto que lograron en los primeros años.
 Así como triunfó “la pesada herencia” y el “sinceramiento”,
 fracasaron rotundamente “la tormenta”, “la turbulencia” y “la
 crisis en Brasil y Turquía”. Aunque parezca increíble, a lo mismo
 apeló Macri en el último discurso.
La pata política busca una salida política. Además de los dardos 

directos a Marcos Peña, el objetivo del sector es asegurar que el 
corto plazo mantenga a la dirigencia opositora con las
 aspiraciones electorales en calma y con la mente fijada en
 escapar a la crisis. “Hay que salir de esto, llegar a las elecciones,
 y ahí vemos. Pero hay que asegurar que se termine la gestión
 con un gran acuerdo político”, explicó un intendente alcanzado
 por la rosca anticrisis. Nada de eso se concretó el pasado fin de
 semana.
Los intendentes buscan cuidar los distritos para mantener una 

base de poder. Algunos, en tanto, sueñan con una papeleta
 presidencial con el tándem Vidal - Rodríguez Larreta, aunque
 la candidatura a Gobernador es la gran incógnita. Otros, más
 arriesgados, elucubran colocar a un peronista en ese lugar. No
 parece posible que un Presidente no peronista resista una
 transición con un peronista sentado en el sillón de Dardo Rocha;
 pero en momentos de confusión “pueden pasar cosas”, como
 dice el Presidente.
Más allá de los deseos y especulaciones, en Cambiemos, la

 política tradicional sigue perdiendo ante lo new age. Y Peña
 continúa sentado en su silla, acumulando broncas adentro y
 afuera. Porque a nadie escapa que buena parte del
 empresariado, también le pidió a Macri un reemplazo.
Un pie en cada lado para buscar la ganancia individual
El programa que planea la pata política de Cambiemos necesita 

obligatoriamente de un acuerdo que se extienda a los sectores
 referenciados con el Partido Justicialista, pero, obviamente, no
 así con la línea kirchnerista. Allí es donde ingresa el denominado
 Peronismo Federal, reducto que en algún momento contaba con
 Juan Manuel Urtubey, gobernador de Salta, como cabecilla, 
pero que, con el paso del tiempo, quedó bajo la figura del sena
dor Miguel Angel Pichetto como referente. Otra pieza clave es la 
figura del exdiputado nacional Sergio Massa.
Los dos sectores son los primeros que figuran en la agenda del 

monzoísmo a la hora de encarar un acuerdo político que garantice
 el transcurso de la gestión gubernamental para que Mauricio Macri 
finalice su mandato sin sobresaltos. Claro, allí es donde Pichetto y
 Massa hacen el doble juego. Por un lado, públicamente, aseveran
 apostar a una construcción peronista paralela al oficialismo para 
ser una alternativa de gobierno.
Incluso ya hablan de las PASO como si la unidad en un espacio (no

 necesariamente con un solo candidato) ya sea una realidad. Sin 
embargo, a la hora de sentarse a negociar con el Gobierno, lo hacen
, y ponen especial atención a las propuestas que buscan tentar con
 la famosa “tercera posición”. Es decir, ni Macri, ni Cristina; una
 alternativa que nazca desde el actual poder y los contenga. Así
 esperan desde sus reductos al mejor postor para elegir qué
 camiseta usar.
Macri no quiere aceptar el fracaso de Peña y lo retiene en el

 equipo
Marcos Peña se convirtió, gradualmente, en el personaje más 

odiado del Gobierno nacional. Primero se quebró internamente.
 Desde la provincia de Buenos Aires y desde la Ciudad Autónoma
 de Buenos Aires, lo marcaron. “Peña vive haciendo un juego 
maquiavélico que no le gusta a María Eugenia (Vidal) ni a Horacio
 (Rodríguez Larreta). Un día uno es el mejor y al otro ni lo menciona,
 y al otro día hace al revés. Nadie lo soporta”, explicaban desde el
 PRO bonaerense cuando los mandatarios comenzaron a pedirle
 una oxigenación en el gabinete a Mauricio Macri. Los últimos 
sucesos sumaron el odio popular al polítco. Así, la gente empezó a
 pedir su cabeza; incluso el apoyo en las redes sociales marcó la
 diferencia: “Yo te banco Macri”, era el mensaje, y ya no al Gobierno.
En conversación con La Tecla, el analista Pablo Romá, titular de la

 Consultora Circuitos, remarcó que la postura firme de Macri en la
 decisión de mantener a Peña en su equipo es demostrar que el 
no es político sino económico. “Cambiar una pieza tan importante
 sería aceptar que ha fracasado una apuesta política. Macri entiende
 que el problema es la economía y no la política”, señaló el 
especialista. Similar postura tomó Raúl Aragón, quien sostuvo 
que “el macrismo, como el kichnerismo, niega la realidad”.
Los gobernadores no ven a Peña
Es díficil, o raro, pensar en la historia de los jefes de Gabinete de

 Argentina, que no hayan tenido relación con los gobernadores de
 las provincias. Sin embargo, Marcos Peña rompe con los moldes
 para ser un jefe de ministros atípico, que pocas veces sale de la 
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y siempre que lo hace, sólo 
llega hasta el Conurbano bonaerense.
En ese marco, la relación de Peña con los mandatarios provinciales

 es inexistente. No comparten reuniones; ni por el Presupuesto, ni 
a la hora de aprobar la ley de Responsabilidad Fiscal, ni al
 sancionar el pago a los Fondos Buitres. Todos momentos claves
 para la gestión de Mauricio Macri y donde los gobernadores, del
 Partido Justicialista, principalmente, fueron un factor vital. En 
ninguna de dichas negociaciones, Marcos Peña pasó al menos por
 la puerta de la oficina. Claro está, la falta de espalda política para
 quien alguna vez fue catalogado como “CEO del año” y luego cayó 
en desgracia, es el motor para que los mandatarios provinciales le
 den la espalda.
Como si fuera poco, del otro lado está Rogelio Frigerio, el ministro

 del Interior que hace de la politiquería un estilo de vida. Así, el
nexo entre los gobernadores y Cambiemos es el alfil de Emilio 
Monzó, que tiene la labor de ocuparse de calmar los ánimos y sumar
 adhesiones. Vale recordar que Hugo Passalacqua (Misiones), virtual
 aliado del Gobierno, despoptricó por el Fondo Sojero y sólo le
 bastó una reunión con Frigerio para poner nuevamente los pies 
en el plato. Los gobernadores peronistas ya eligieron, y le dieron
 la espalda a Peña.
Que se iluminen los de arriba, piden desde la Provincia
En la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, el 

escenario de crisis nacional se siente desde hace bastante tiempo,
 no es nuevo. A mediados de abril, el malestar social con el 
incremento tarifario ya ponía la atención en los meses venideros.
De esa manera, desde un sector del PRO ligado al intendente de

 Vicente López, Jorge Macri, remarcaban en su momento que 
“hay que estar atentos a los meses que vienen, cómo se llega a
 diciembre. Acá hay muchos que ya piensan en las elecciones de
 2019, y la mano viene complicada, sobre todo en el Conurbano”.
La misma fuente, que hace algunos meses advertía el escenario 

de complejidad en la macroeconomía por decisiones políticas y 
económicas del equipo de Marcos Peña y Nicolás Dujovne,
 sentenció a La Tecla que “el pico más duro está por verse en 
breve; si resiste el sistema y al Gobierno se le cae una idea, en 
febrero o marzo empezamos a despegar muy lento”. Y agregó: “
Todavía no se ve una isla en este océano en el que estamos”.
Desde el entorno del kirchnerismo, la mirada no difiere mucho, pero

 la atención está siempre en lo social y su repercusión. “El peor
 ajuste todavía no llegó, no sabemos a dónde vamos a parar”, explicó
 una legisladora a este medio. El escenario en la Legislatura no
 escapa a la crisis y esperan una señal.
Las retenciones, una medida “malísima” que se usa otra vez
Para intentar salir de la crisis, el Gobierno implementó una serie de 

medidas que el propio Macri calificó como “malísimas”. Es que se
 pondrá impuestos a las exportaciones. Es decir, el regreso de las
 retenciones como política de Estado.
En ese sentido, con el objetivo de alcanzar el “déficit 0”, se aplicará 

una serie de medidas que tendrá a la fórmula de movilidad en las 
prestaciones sociales, en las que se prevé un aumento del 2%, como
 punta de lanza para contener a los sectores vulnerables. “El resto
 del gasto social crece como inflación”, sostuvieron.
En tanto se ahorrará hasta un 50% en gasto de capital (inversión para

 obra pública y deuda), y se impulsará un ahorro en subsidios que
 prevé el traspaso de la tarifa social eléctrica y transporte. En esta 
línea se congelará el ingreso del personal al Estado, además que se
 establecerá un aumento salarial por inflación, lo que significará un 
ahorro del 20 por ciento en bienes y servicios.
Se suspenderá por un año el incremento del mínimo no imponible a

 los aportes patronales, lo que significará una recaudación adicional
 de 40 millones de pesos. A la vez se abonará un adicional por
 derechos de exportación entre 2019 y 2020. En este último punto se 
desprende que será 4 pesos por dólar en exportaciones primarias, 3
 pesos por dólar en el resto de las exportaciones, a la vez que una 
reducción al 18 por ciento de la alícuota al complejo sojero.
El achique en el gasto público con la unión de ministerios
El Gobierno nacional pretende reducir el gasto público en un 

cuatro por ciento el próximo año, principalmente impulsado con
 las modificaciones en el gabinete. Vale remarcar que el equipo
 de veinte ministerios se redujo a menos de la mitad con la 
unificación de carteras como Seguridad y Justicia, entre otras.
La reforma del Estado “lleva tiempo”
El economista Fausto Spotorno aseguró que la reforma del Estado

 que impulsa Cambiemos con la reducción de ministerios “lleva
 tiempo, pero tenés que empezarla”. En ese marco agregó que “en Argentina, siempre, todas las crisis financieras fue-ron de origen
 fiscal. El Estado no te puede pagar más y chau, crisis financiera.
 El Estado se queda sin plata y empieza a emitir deuda. Vas a
 encontrar lugar donde falta gente y lugar donde so-bra, eso es
 una reforma del Estado”.
El Gobierno cometió un grave error
El analista político Sergio Berensztein se refirió a la situación 

actual y consideró que “el Gobierno cometió un grave error; a la
 corta o a la larga, esto iba a surgir. Fueron pateando la bola por
 delante y no tomaron medidas para que sea de otra manera”.

En ese sentido explicó que “el Presidente va a intentar generar

 un juego de equilibrio, va a haber un gabinete con menos 
ministros y con mayor poder real para cada ministro”. Berensz
tein consideró además que “el problema fue el organismo de 
control que había sobre los ministerios; eso fracasó en la jefatura 
de Gabinete, no Peña”.

Dujovne dijo que la reunión con el FMI "fue muy buena"

El ministro de Hacienda fue escueto y evitó ofrecer precisiones sobre los desembolsos pedidos por la Argentina y los términos de la renegociación. 
Dujovne dijo que la reunión con el FMI "fue muy buena" Nicolás Dujovne con Christine Lagard. Foto: AFP/NA.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró desde Washington que la reunión con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, fue "muy buena", aunque evitó ofrecer precisiones sobre los desembolsos pedidos por la Argentina y los términos de la renegociación.

En conferencia de prensa, el funcionario subrayó: "Hemos hecho avances, el objetivo común es llegar a un acuerdo rápido. Fue muy buena la reunión".

Sobre los desembolsos pedidos por la Argentina, indicó: "No puedo dar tiempos, pretendemos que sea votado en la segunda mitad de septiembre".

Buenos Aires, NA.

El video que se hizo viral del control de alcoholemia al vecino que chocó a Jésica

En las redes sociales publicaron un video del control de alcoholemia 
que se le realizó a la persona que el domingo a la noche atropelló y 
mató a Jésica Figueroa en la Ruta 11, cerca de San Bernardo.
Jésica Figueroa, de 22 años, regresaba a su casa cuando fue chocada
 por la camioneta. El conductor de la Hilux se dio a la fuga pero fue
 interceptado y detenido en Lucila del Mar y el control de alcoholemia
 le dio positivo.

TITULARES DE LOS DIARIOS ARGENTINOS DE HOY