ESCUCHANOS A TODO EL MUNDO

martes, 10 de marzo de 2015

Cristina: en busca de un lugar en la boleta

Vuelve a tomar fuerza la posibilidad de una postulación de la Presidenta como parlamentaria del Mercosur. Las consecuencias para la oposición y para un oficialismo al que le cuesta ordenarse
Daniel Scioli supo en 2011 que su vicegobernador debía ser Gabriel Mariotto el mismo día del cierre de listas. Amado Boudou se enteró de que sería vicepresidente minutos antes de la conferencia de prensa donde Cristina Fernández sorprendió con el anuncio al resto del Gabinete. ¿Por qué debía ser distinto ahora? El apuro de los dirigentes por las definiciones anticipadas siempre chocó con la estrategia de ella de esperar hasta último momento, y dar la estocada cuando ya no hay tiempo para la reacción intempestiva o la mudanza.

Entre las muchas incertidumbres que afectan los nervios de ministros, legisladores, gobernadores, intendentes y aspirantes a cargos electivos, incluso más allá de las fronteras del Frente para la Victoria, queda por resolver si el nombre de Cristina Fernández de Kirchner estará impreso en alguna boleta este año. En el seno del oficialismo se levantan apuestas entre quienes dicen que sí y aquellos escépticos sobre tal posibilidad.

Un manojo de señales, pausadas pero siempre en la misma dirección, permite advertir como muy factible su postulación a la cabeza de la nómina nacional de parlamentarios del Mercosur.

Si algo obsesiona a la Presidenta es mantenerse como la conductora sin sombras de ese proyecto colectivo y variopinto llamado Frente para la Victoria, embrionado en el también multifacético partido Justicialista, donde una máxima es “el que gana conduce”. El derecho a conducir se adquiere con la victoria en las urnas. Cristina lo sabe más que nadie: si no hubiera ganado el peronismo jamás le habría permitido que lo condujera.

Quienes ven como poco factible la posibilidad de su postulación argumentan la escasa relevancia actual del Parlamento del Mercado Común del Sur, y lo poco atractivo que resulta para los dirigentes integrar esa boleta. De todos modos, aceptan que si la intención es solamente mostrarse como la gran electora esa sería la mejor salida.

La boleta de los parlamentarios de categoría supranacional competirá desde las PASO, pero a nadie se le cruza por la cabeza la posibilidad de tener bajo el sello del FpV más de una lista para esta categoría. Sin embargo, la propia Presidenta alimenta la teoría de una interna para resolver el candidato a presidente. Bajo esta lógica, es factible una confrontación entre Daniel Scioli y Florencio Randazzo (por nombrar sólo a dos de los precandidatos), ambos adheridos a una única lista nacional para el parlamento del Mercosur.

Así, quien encabece esa boleta puede quedar como el gran elector del espacio ante la división de votos de los presidenciables. Ganar para conducir.

En el sciolismo no se sorprenden por la vuelta al ruedo de este artilugio con acciones en alza en la Casa Rosada y en la tropa más fundamentalista. “Eso caminaba antes del caso Nisman y ahora va a volver a caminar”, fue la escueta respuesta de un funcionario de trato cotidiano con Scioli.

En caso de avanzar en la candidatura, la Presidenta se pondrá al frente de la campaña, profundizará la teoría de los dos modelos, y podría jugar el partido de las preferencias sobre alguno de los aspirantes a sucederla. Por eso, ni para Scioli ni para nadie esa decisión es inocua.

Además de lo estrictamente político y electoralista, los fueros otorgados para los legisladores con rango sudamericano son un bálsamo para un presidente de mandato cumplido con una ristra de denuncias en la Justicia. Podrán negarlo en público, pero en la intimidad del círculo más próximo a la Presidenta se tiene muy en cuenta ese resguardo.

La decisión de Cristina Fernández de aparecer en esa boleta inaugural trasciende los límites del oficialismo, y trastocaría las estrategias de la oposición. También podría servirle al arco no kirchnerista como excusa perfecta para justificar una alianza amplia en torno de esa boleta, devaluada en términos de representatividad pero de extraordinario valor respecto de su impacto político y, probablemente, electoral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario