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jueves, 27 de septiembre de 2018

Giro en la política monetaria: Sandleris baja la emisión a cero y se espera una mayor recesión

El Central abandona las metas de inflación y pone en marcha un 
ajuste ortodoxo.
El flamante presidente del Banco Central, Guido Sandleris, anunció
 este miércoles un giro abrupto de la política monetaria. Un mayúsculo
 ajuste ortodoxo que ancle las expectativas de devaluación y sirva 
para bajar la inflación a partir de noviembre, confirmando que si había
 algún resto de gradualismo, este se evaporó. A partir del lunes
 primero de octubre entrará a regir un control férreo de los agregados
 monetarios con una tasa de interés variable y un tipo de cambio
 flexible, pero entre bandas.
Desde la semana que viene la base monetaria -que diariamente publica 
el Banco Central- no podrá crecer en el promedio mensual hasta
 junio de 2019. Esto implica un enfriamiento repentino de la econo
mía porque para lograrlo es necesario que la tasa de interés 
-actualmente el 60%- suba todo lo que haga falta para que no se
 genere más dinero en la economía. Vía recesión, Sandleris confía
 en que logrará devolverle un ancla a la economía. El riesgo obvio
 de esta estrategia es que se agudice la conflictividad social.
En su primer aparición pública como presidente del Banco Central, 
Sandleris confirmó que la sofisticada política de metas de inflación 
que había intentado imponer Federico Sturzenegger, "fracasó". El 
giro es producto de las imposiciones del FMI para cerrar el nuevo
 acuerdo anunciado este miércoles, luego de unas negociaciones que
 fueron más duras de lo esperado por la administración macrista y 
derivaron en la salida de Luis Caputo del Central.
En caso de no ser suficiente el apretón monetario y aun así caiga tanto
 la demanda de pesos que se vuelva a disparar el dólar, Sandleris se 
comprometió a no dejar que la divisa se escape de la "zona de no
intervención". Ésta va de los $34 a $44 por billete (para el tipo de
 cambio mayorista), referencia para el primero de octubre, que se
 va a actualizar diariamente a un ritmo del 3% mensual durante 3 me
ses hasta llegar a los $37,15-$48 a fin de diciembre.
"Reducir la inflación es el objetivo primario de este Banco Central", 
aseguró Sandleris, luego de reconocer que desde la conducción de
 la economía de Macri "hemos cometido errores", como ser subestimar
 lo difícil que iba a ser bajar la inflación y tampoco evaluar correctamen
te la inminencia de un cambio en el escenario económico mundial.
El flamante presidente del Central se presentó en el cargo con una
 conferencia de prensa a la que se invitó a todos los medios y no a un
 grupo elegido a dedo para hablar en off, como hacía su antecesor. La
 pésima política de comunicación de Caputo para explicar lo que hacía
 fue un factor no menor en la permanente incertidumbre del mercado
. En ese sentido, Sandleris arrancó con el pie derecho. Fue claro y 
didáctico.
Fuentes del Banco Central confirmaron a LPO que son conscientes
 de que en un principio el dólar puede subir un poco (para llegar a los
 $44 hay un margen de 14,25%), pero se mostraron confiados en que 
en breve puede bajar por el ingreso de dólares especulativos. Es que
, además, Sandleris se comprometió a no pagar menos de 60%
 por las Leliq hasta fin de año. Y allí la política monetaria tendrá su
 primera revisión.
"Es más probable que se aprecie el peso en estos días", confió una
 fuente del Banco Central porque "deberíamos tener mucha menos
 demanda por atesoramiento" y porque "la recesión mermó la 
capacidad de compra" de divisas.
Aun así, para evitar la apreciación del peso, el Banco Central se 
compromete a comprar Reservas Internacionales y no esterilizar los
 pesos que emita sí y solo sí el dólar cae debajo del límite inferior de
 la banda, una hipótesis muy improbable. "Si el dólar sube por arriba
 de la zona de no intervención vendemos y de esa manera reforzamos
 el apretón monetario, sacamos incluso más pesos del mercado", 
afirmaron fuentes del Central a LPO.

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