ESCUCHANOS A TODO EL MUNDO

lunes, 16 de enero de 2017

"Hoy el peronismo no le dice nada a la sociedad, se quedó sin mensaje"

Por Diego Genoud"El PRO es más una marca que un partido", analiza 
el experto en comunicación.
¿Detrás de los problemas de comunicación del gobierno se ocultan o
 minimizan sus problemas políticos?
Sí, en realidad el problema más importante que tiene el gobierno no es de comunicación. Son problemas políticos o incluso macroeconómicos. Si la macroeconomía funcionase, no existiría una discusión tan fuerte sobre la comunicación, donde también hay problemas.
¿Cuáles serían, a su criterio?
Tienen que ver en primer lugar con la discusión estratégica que plantea
 Emilio Monzó cuando considera que se está confundiendo 
comunicación y política y lo que hace falta es más política. Y luego
 con un problema que no es ya del gobierno sino de cómo ha cambiado
 la comunicación, el sistema de medios y la cultura política. Hoy es 
mucho más complicada la cuestión táctica que la cuestión estratégica, 
que aparece más clara. El problema del que hace comunicación hoy es
 que no puede manejar lo operativo y lo táctico.
¿Coincide con Monzó, cuando plantea que el gobierno de Cambiemos 
subestima el valor de la política?
Sí, creo que a veces sucede. A veces se sobredimensiona el valor de lo
 que la comunicación puede hacer y a veces se subestima. La mitad de
 la gente vive en las redes sociales pero todavía hay una mitad que no
 está y vive pendiente del día a día. En los conurbanos las mayorías no
 están atentas a las redes sociales. El gobierno no puede manejar la 
macroeconomía y entonces apunta a generar una expectativa que 
permita comprar tiempo suficiente. En el tema de las expectativas es 
donde la economía se junta con la psicología de masas: muchas 
veces hay un desajuste ahí y es cuando la comunicación tiene una 
función que cumplir.
El problema que puede
 tener Vidal es que el 
personaje se fagocite a
 la gobernadora. 
¿Por ejemplo?
La salida que el Presidente tuvo el 29 de diciembre en el programa de Longobardi (después de la renuncia de Prat Gay) hacía falta para dos grupos: para el PRO duro y para el PRO blando. Es la base de sustentación del gobierno que necesita tener un argumento en la góndola para no sentirse estúpido por haberlo votado y para poder reproducir ese argumento. El gobierno necesita consenso para poder 

soportar una situación que no es positiva en lo económico. ¿Con quién 
la soporta? Con ese grupo. La cuestión es cómo hacer en este 2017
 para hablarle a ese público que puede estar arrepentido de haberlos
 votado.

¿La renuncia de Prat Gay se explica por diferencias en lo económico 
o en lo comunicacional? ¿Cuál es su opinión?

Prat Gay se fue porque había un problema de equipo efectivamente y 
no servía como vocero desde el punto de vista del PRO: tenía una 
historia ajena al PRO y una proyección política propia. Hoy el gobierno
 funciona parecido a una corporación, hay un funcionamiento de
 gestión y si a Macri no le gusta cómo funciona alguien en el equipo,
 se tiene que ir. Prat Gay era una voz muy escuchada en determinados
 lugares claves para la política crediticia argentina pero no le convenía
 al gobierno en el plano interno. Dujovne, que viene de ejercer el 
periodismo, puede cumplir mejor la función que quieren Macri y 
Marcos Peña.
Los voceros del gobierno
¿Por qué afirma que el gobierno se quedó sin relato?
Peña y Frigerio llegan a
 la política, no llegan a la 
gente 
En realidad, el gobierno no ha tenido hasta ahora un relato: tiene un discurso. El relato es una estructura narrativa que se sostiene en el tiempo. La principal estrategia comunicacional del gobierno sigue siendo diferenciarse del kirchnerismo. Ellos bajaron el volumen de voz y eso tiene costos importantes porque, en una sociedad sobre-comunicada, si vos bajas el volumen de voz no te escucha nadie. El 
gobierno necesita microrelatos y voceros que me expliquen cuál es el
 plan concreto para bajar de la pobreza o bajar los impuestos. Hacen
 falta salidas del Presidente y formar otros voceros. Hoy son el Presi
dente, María Eugenia Vidal y más o menos Elisa Carrió.
No Peña, no Frigerio…
Peña y Frigerio llegan a la política, no llegan a la gente. Llegan al 
círculo rojo, todavía. Si creo que llegan Carrió -con un discurso 
contradictorio pero que sigue siendo positivo para el gobierno- y 
llega muy bien el Presidente y muy bien Vidal.
El discurso de Carrió tiene un voltaje distinto.
Es de alto voltaje. Ella y Monzó son los que están mostrando que 
adentro sigue habiendo contradicciones, que es normal. Carrió
 aporta algo que no tiene el PRO, la legitimidad moral, el conocimiento 
de la política y además es una persona masiva. Es conocida por todos.
 No cualquier persona en la política argentina es masiva.

La ingenuidad al gobierno

¿Cuál es la novedad del macrismo a nivel comunicacional?
Desde el punto de vista de la puesta en escena, es asumir un discurso 
de la simplicidad. En un país en que la experiencia política está signa
da por el peronismo y siempre es más revulsiva y compleja, más
 sofisticada, el macrismo plantea que las cosas son más simples y da
 la imagen de cierta ingenuidad. Muchas de las frases y los gestos del 
jefe de Gabinete muestran eso, la esencia del macrismo. Marcos Peña
 es la esencia del PRO, hasta más que Macri, se muestra como alguien
 que tiene una mirada que para muchos puede parecer ingenua. Eso lo 
distingue del resto de los discursos políticos. El de Carrió es un 
discurso que viene del radicalismo, sofisticado, filosófico. El del 
peronismo es real politik y el de Massa es el de un peronismo aggior
nado a las demandas de hoy. Frente a eso, el macrismo dice las cosas
 son más sencillas.
Le habla a otro sector.
Yo creo que al hablar encontró una cantidad de gente que se identi
ficó con esa manera de expresarse y hacer. Hoy hay un 25 % de
 gente muy identificada con el gobierno y un 22 o 25 % de gente muy
 identificada con el kirchnerismo. El resto va y viene, dependiendo 
de lo que digan o hagan estos dos grandes puntos de referencia.
Usted escribió que el gran desafío para el PRO es contener a los
 fanáticos y seguir captando la atención de los no tan fanáticos.
La principal estrategia comunicacional del 
gobierno sigue siendo diferenciarse del 
kirchnerismo. Ellos 
bajaron el volumen 
de voz y eso tiene 
costos importantes  
Sí, porque los necesitan. Creo que el gran acierto del kirchnerismo fue hacer una especie de comunicación interna siempre. Lo que se le criticó tanto a Néstor y Cristina Kirchner, que parecían que se dedicaban a hablar de una manera muy cerrada, a los suyos. Sin embargo, eso fue en alguna medida lo que los llevó al fracaso pero también al éxito: fueron muchos años de éxito. Consolidó un punto de vista, armó un equipo de replicadores muy importante que no sólo replicaban desde el gobierno, sino que también había ciudadanos convencidos que replicaban. Creo que el PRO consigue algo parecido, aunque este año a partir de ciertos errores, como los del tema Ganancias, perdieron un poco la
 línea. Hay un sector que tiene que estar muy atendido desde el punto 
de vista argumentativo.
A pesar de ser muy distintos, kirchnerismo y macrismo tienen cosas
 en común.
Si, tienen cosas en común. Hay muchas cosas para aprender del 
kirchnerismo. La decisión del Presidente Macri de que hoy no exista
 el ministro de Economía, eso lo toma de Néstor Kirchner. El ministro
 de Economía es el Presidente, como decía Kirchner.
Vidal, Carrió y la provincia
¿Cómo se inserta la estrategia comunicacional de Vidal dentro de la 
estrategia nacional del macrismo?
Vidal es la única que encontró la construcción de un personaje y no lo
 digo de modo peyorativo. Cualquier persona que quiera ser conocida
 para ser escuchada –y eso es fundamental en política- necesita crear
 un personaje identificable para la gente. Y ni siquiera el presidente
 Macri tiene un personaje tan perfecto como el de Vidal. Es un perso
naje que puede ser consumido y aceptado en todo el país. El problema
 que puede llegar a tener es que el personaje se fagocite a la goberna
dora.

¿Cómo resultaría una campaña con Vidal y Carrió juntas en la pro
vincia? ¿Quién se come a quién?

Necesitan sí o sí un autocontrol importante de “Lilita” porque sin 
ese autocontrol. El personaje de Carrió es disruptivo, eso es una 
ventaja más para la destrucción que para la construcción. Su per
sonaje nunca se diluye. El problema de Vidal es que su personaje
 es de autocontrol, no le permite ser expansiva, no le permite agre
dir. Su premisa dramática es la línea de la corrección. Macri no es 
así, mucho menos Cristina o Carrió. Tiene que haber un pacto muy
 importante para que Vidal y Carrió se complementen.
¿Sería buena o mala candidata en la provincia?
Me parece que va a ser mejor considerada en la ciudad. Es
 demasiado urbana para el público de la provincia, muy racionalista,
 difícil para la provincia. Carrió es chaqueña pero no parece: parece
 que hubiera nacido en el asfalto de la Recoleta. Es difícil.
El PRO y el peronismo
El PRO ganó contra el peronismo y gobernó el primer año con el 
peronismo. ¿Qué le convendría en este año electoral?
Marcos Peña y Durán Barba están convencidos de que no pueden 
cambiar. Es una línea de definición estratégica que no creo que va
yan a cambiar, tan mal no les ha ido. La ventaja que están teniendo
 es que hoy el peronismo no tiene mensaje: el mensaje lo tiene el 
kirchnerismo. El peronismo no le está diciendo nada a la sociedad.
 No tiene soluciones ni propuesta. La gente identifica como oposi
ción a Cristina, Scioli no está identificado como oposición. La cara
 y la voz de la oposición es Cristina Kirchner, es La Cámpora.
¿Por qué dice que el PRO es una marca política y todavía no es un 
partido?
Si bien jurídicamente es un partido, creo que es más una marca por
que es un partido armado por amigos y conocidos que tienen una 
misma idea política. Tiene la posibilidad de evolucionar dentro de lo
 que es la centroderecha en la Argentina, aunque no sabemos cómo. 
Tiene muchos menos territorio que proyección. Si fuera una compa
ñía, diríamos que tiene mucha más marca que locales de venta. Mon
zó dice “tenemos que armar una estructura” y Peña le responde “no, 
con la marca nos alcanza”. Esa es la discusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario